"Sigues despierta”. Su voz era un poco áspera pero sonaba sensual.
Maisie hizo una pausa y apretó la mandíbula. "¿Quién te dijo eso? Estaba dormida”.
Nolan se quedó callado por un momento antes de decir en voz baja: "Tus luces siguen encendidas".
Maisie se levantó y caminó hacia su ventana. Un coche negro estaba estacionado frente a sus puertas, y Nolan estaba parado frente al coche, luciendo elegante y alto con una gabardina color marrón. La luz que lo iluminaba le daba un aspecto solitario.