Cuando el guardaespaldas vio que Nolan se había despertado, tartamudeó: “Señor… Señor Goldmann”.
Titus frunció profundamente el ceño y preguntó: "¿Qué pasó?".
El guardaespaldas miró a Quincy y luego a Nolan. No sabía cómo decirles la noticia, pero aun así respiró profundamente y dijo: "La Señorita Cherie, la Señorita Vanderbilt y su padre... Cuando volvían del hospital, tuvieron... un accidente de coche. Cuando llegamos allí, el coche ya estaba ardiendo".
Quincy agarró el cuello de su camisa