Waylon se convertiría en alguien extraordinario algún día.
El olor de los espaguetis le llegó hasta la nariz y le dio hambre a aquel anciano.
Daisie se dio cuenta y acercó su plato. Con ojos llorosos e inocentes, dijo: "Bisabuelo, ¿quieres un poco?".
Titus hizo una pausa. Le había gritado a la niña por la tarde, pero ¿ahora está dispuesta a compartir su comida?
Titus aún tenía que mantener su orgullo, así que se aclaró la garganta, apartó la cara y dijo: "No creas que te perdonaré solo porqu