Maisie masticaba su bolígrafo y pensó durante mucho tiempo, pero estaba atascada en una sequía de inspiración…
“Zee”.
Al ver aparecer a Willow frente a su puerta, Maisie bajo el bolígrafo. “No hay nadie cerca. Puedes dejar la palabrería. Es nauseabundo”.
Si hubiera sido cualquier otro día, Willow habría replicado con un comentario mordaz. Ese día, sin embargo, ella se las arregló para conversar con calma y tranquilidad. “No estoy aquí para empezar una pelea. Estoy consciente de que eres mucho