Kaleb asomó la cabeza por la puerta para ver a estaba Claryssa antes de posar su mirada llena de ira en mí.
—Mantén tu voz baja. Puede que esté mejor, pero aún necesita descansar _ me dijo con su voz irritante.
— Gracioso. No estabas tan preocupado, ni pensando en eso cuando estabas ocupado con tu trasero desnudo encima de ella —le espeté.
_ Estás celoso de que me haya elegido a mí, antes que a ti? admítelo gatito, te cabrea que haya preferido al lobo antes que el gato — dijo Kaleb.
Mis puños