—Tranquilos, esto es solo el interés. Pronto colocaré las cabezas de todos los Pérez ordenadamente frente a sus respectivas tumbas.
Dicho esto, enterró las cabezas junto con la magnífica pieza de jade frente a la tumba del abuelo director. Luego, con total tranquilidad se quitó la ropa ensangrentada y la quemó allí mismo, antes de marcharse.
Poco después de que se fuera, una figura femenina apareció jadeante frente a la tumba.
Al ver el cementerio desierto, el cuerpo de Marta comenzó en ese inst