Mundo ficciónIniciar sesiónSi la montaña no venía a mí, yo iría a la montaña.
Necesitaba respuestas, necesitaba explicaciones. Quería saber mucha cosas y casi nadie ayudaba. Y cuando decía que casi nadie ayudaba era NADIE. Huían de mí.
Entonces, decidí que un pecezuelo mordiera mi anzuelo.
Decirle a mi abuelo que necesitaba una seción con mi psicólogo.







