Antes de que pueda reaccionar, un silbido muy peculiar resuena en mis oídos, miro en dirección al ruido y veo que una flecha se dirige a Hades a gran velocidad para luego incrustarse en su corazón. Miro con mayor atención en dirección de dónde provino la flecha y veo a Eros escondido acompañado de su infame madre; maldita Afrodita… metiéndose donde no la llaman y donde no le concierne… espero un día de estos reciba su merecido, maldita vieja.
Como era de esperar, el actuar de Hades cambia de fo