—¿Desvanecerme en el abismo?
—No lo sé, no quería averiguar a donde ibas a parar… así que apenas te vi, tome tu alma y la introduje en mi cuerpo para protegerte, cuando recuperaste algo de fuerza, te envíe a la corte, estando ahí recibirá algo de tiempo para pensar en cómo traerte a la vida.
Suelto un leve suspiro y regreso la vista al río, las almas nadan de forma tranquila, pero las expresiones de sus rostros son de tormento y sufrimiento, una de ellas me mira de una forma escalofriante y me