UN ÁNGEL PARA LA BESTIA. Capítulo 5
Marcelo miró por el rabillo del ojo a Gálata, quien no dijo una sola palabra en todo el camino.
Estaban a punto de llegar, pero ambos no tenían la intención de despedirse, aunque no había otra alternativa para los dos.
__ No quería irme, pero lo necesitaba. - confesó cuando vio su casa frente al auto cuando este se detuvo. - Con todo lo que pasó con Adela...saber que Mauro tenía... necesitaba alejarme de todo esto.
__ No te reclamo que necesitaras tu espacio, sino no ser clara. - le dijo Mar