UN ÁNGEL PARA LA BESTIA. Capítulo 14
Gálata percibió un cuerpo bajo el suyo en cuanto despertó. Sintió los músculos definidos y aquellas líneas que resaltaron en la piel cuando deslizó sus manos solo le instaron a abrir los ojos.
Lo primero que vio fue la piel entintada en varias zonas, con figuras que ella detalló y palpó.
Escuchó el corazón apacible de Marcelo y sonrió al verlo tan tranquilo con un brazo bajo su cuello y la otra en su cintura.
La barba ligera, imperceptible de lejos decoró su barbilla, las pestañas gruesas y