Me levanto de la cama para iniciar un nuevo día, froto mis ojos con pesar aún cuando el sol no ha salido, es temprano pero aún con eso creo que mi madre ya se encuentra despierta, casi podría apostarlo, una de las cosas de vivir en un pequeño pueblo es lo temprano que se levantan, costumbre que Ellen y yo perdimos hace tiempo al llegar a Chicago.
Maldición
Me levanto de un brinco de la cama cuando pienso en Ellen, ayer después de la comida he paseado a mi madre por la casa y después hemos ido a