Hace acto de presencia mi progenitora, tiene una copa de vino la mano y pronto se sienta en el sofá.
—Oh, lo escuché llorando. Menos mal ya ha dejado de hacerlo, mi niño hermoso... ¿come más ahora?
—Sí. Así es. Hace puesto así porque tiene hambre. Ya sabes cómo es él, mamá.
—Lo sé, es un pequeño que come mucho. Aunque también debemos tomar en cuenta que cada día está más grande y es bueno que se alimente bien —destaca, mirándolo con amor.
Algo que debo confesar, es que mi mamá ha estado presente