Mundo de ficçãoIniciar sessãoEidan regresó a su puesto de trabajo y a Lola, que se dirigía a la salida le sonó el móvil.
─Y si… ¿no quiero esperar otro día para volverte a ver? Vira. Espera a que termine mi turno de trabajo y te llevaré a casa. Me gusta tenerte por aquí.
─Y yo. ¿Qué gano?
─Muchas margaritas gratis. ─Dijo Eidan divertido del otro lado del teléfono.
─Está bien, pero solo por la







