—Estoy de acuerdo contigo. —Secundó Roy. —Pero para nuestra suerte todo indica que se fueron a la cama temprano y están descansando para el gran día. —Todos respiraron aliviados.
—Si ellas estuvieran viendo esto, seguramente hubiera habido uno que otro divorcio y una cancelación de boda. —Leviatán siguió sonriendo con crueldad al escucharlos protestar.
Las chicas llegaron al hotel y sin prestar atención a nada subieron a la habitación para descansar por lo menos un poco.
Evelyn intentó segui