—No, no hagas esto. —Nancy lo detuvo por el brazo. —No puedes irte, no ahora que podemos hablar las cosas. —Roy la miró colérico, prefiere irse antes de explotar y lastimarla con sus palabras o su tono de voz.
—Déjame ir, Nancy, por favor. —Tiró de su brazo para soltarse, pero Nancy no desistió. Si lo deja ir sabe que puede hacer una locura y no puede permitir aquello.
—Lain estaba molestando nuevamente. —Inició a contarle lo sucedido. —Ya se estaba poniendo violento y entonces Leviatán llegó