—Hola, Roy. —Ella lo abrazó y le dio un beso en la mejilla, lo siguiente que sintió fue un jalón de parte de Einar. —No vuelvas a hacer eso. —Engla lo miró con seriedad. —Y suéltame. —Se soltó con agresividad y tras dedicarle una pequeña sonrisa a Roy, se adelantó seguido por dos de los guardas espaldas.
—Uuiisss, difícil eh... —Einar miró a su amigo con rabia.
—Tan difícil que aceptó ser mi esposa. —La arrogancia casi aplastó a Roy.
—¿Me estás hablando en serio? ¿Y por qué te ha tratado de