Engla quiso gritar que sí, que le encantaría finalmente conocer esa prestigiosa empresa que muere por conocer desde que supo de su existencia, pero recordando todo negó mostrando desinterés.
—Prefiero morirme en mi encierro que pasar un segundo junto a ti. —Nancy se llevó la mano a la boca y Einar sintió perder todo el aire por el extraño latido de su corazón.
—Bien, como quieras. —Ocultó lo que sea que estuviera sintiendo. —Quiero que hagas la cena y yo que tú no haría nada de lo que podría