Esa mañana Christopher se levantó a las 5 AM. Hizo su rutina de entrenamiento en la terraza, disfrutando del sonido de las olas y el alba que se asomaba. Después fue a darse una ducha y vestirse formalmente para su trabajo. Cerca de las 6 AM, comenzó a preparar el desayuno para ambos, y por el delicioso aroma desperté y fui a alcanzarlo a la cocina.
―¡Buenos días! ¡Mmmm! ¡Huele delicioso! ¿Qué cocinas? ¡Se nota que eres un buen cocinero! —saludé, estirándome como gato.
—Sólo unos huevos con to