Mundo ficciónIniciar sesión―De acuerdo. Suerte, Rachel… —expresó Ricardo, dándome una palmada en el hombro y retirándose. Me dejó ahí sentada llena de nervios y desconfianza.
Ricardo salió a la terraza, que estaba rodeada de un precioso jardín, sillones para descansar y pantallas transmitiendo música. En la barra había un mesero, Ricardo pidió un par de cócteles y comenzó a enviar mensajes de texto a sus múltiples amigas, solo para dejar de sentirse nervioso por la fuerza imponente de su ex novia…Bella comenzó






