—¡Vaya! Chicos… ¿Qué celebramos? —se asombró Vanya.
—Nada, Vanya… Son cosas de chicos… —respondió Christopher , despegándose de su amigo.
—¡¿Ok!...? Bueno, es momento del corte y maquillaje… ¡Jeane, Violet! ¡Vengan! ¡Manos a la obra! ¡No pueden imaginar la preciosura que saldrá de aquí! —presumió Vanya, estando segura de su gran talento como estilista profesional.
—Creí que la odiabas… Ahora que sabes que… Ella y yo, somos novios… —notó Ricardo en voz alta, buscado encelarla de nuevo.
—¡Nah! Ha