—¡Oye! Es de mi novia de quién estás hablando, ¿Ok? —protestó Ricardo.
—¡Uy! ¡Perdón! No me digas que ésta sí es la buena… ¡Qué rápido reemplazaste a la anterior! ¿No Vanya? ¿Cómo se llamaba? ¿Jazmin? —intrigó Rosa, alzando la voz para que Vanya escuchara.
Vanya cayó en la trampa de Rosa, y cuando me regresó al asiento, comenzó a discutir con Ricardo.
—¡Pero qué rayos es esto Ricardo! ¿A qué estás jugando? ¡O sea! ¿En verdad quieres que yo ponga bella a una mujer para ti? ¡Y me la vienes a