Reflexiones.
Por lo visto la jornada comenzaría y terminaría con todos las exigencias y esperando obtener excelentes resultados. Cuando finalizo la bienvenida eran las siete y media de la noche, nos despidieron y me volví a mi vecino.
-Bueno, comenzamos bien, OK, me alegro de volver a verte, nos veremos luego.
-A mí también me encanto, que harás, ¿podemos cenar juntos para conversar?
-OK, le dije.
Salimos del salón donde nos dieron la bienvenida llamado Einstein, hacia donde cenaríamos.
Mientras esperábamos