LLegada a Soledad.
Capítulo XII
Llegamos por la tarde, me asignaron en una casa de techos muy altos, cuando entramos a ella el aire era frío, procedía de los ventanales abiertos del fondo, en el medio había un jardín con el techo totalmente descubierto, las flores que estaban plantadas en la arena eran hermosas desprendían un olor agradable al olfato además de la belleza que se apreciaba, la habitación era amplia con una cama matrimonial hecha de madera tallada, me atrevería a decir que había sido realizada con s