El lunes hago lo de siempre: enviar currículums, escribo cartas de presentación personalizadas para cada empresa pero no da resultados. Es un asco y por si fuera poco, creo que mi coche no tiene arreglo.
Una de esas mañanas de la semana accedo a ir con Blake a pasar la mañana en taller. Josh me saluda en cuanto me ve pero yo estoy más pendiente a mi coche medio desmontado en la parte trasera del taller junto a un montón de chatarra.
—He probado mil piezas nuevas pero joder, es que es una chatar