—Vale, vale, suena a una idea muy buena.
La voz del cyborg resonaba con un placer retorcido, mientras abría un compartimiento en su pecho que se cerraba casi al instante, tejiendo un aura de misterio y tensión en el aire. Sus ojos escrutaban a la hermosa mujer frente a él con una mezcla de deseo y desdén.
—¿No sería más fácil y rápido destruir a su mate?—sugería, su tono cargado de malicia—. Así se rompería el lazo que los une...
Lylo, con un dolor de cabeza, sabía exactamente a quién se referí