—¿Tengo que concebir un heredero antes de cumplir tres meses de casada?
Exclamó indignada Adeline al leer el “Manual de la Emperatriz” que le habían traído de la biblioteca. Genie, que estaba junto a ella, se sobresaltó con su grito y preguntó aturdida.
—¿Sucede algo, mi señora?
—¿Tú sabías que debo embarazarme tan pronto me convirtiera en esposa del emperador? —exclamó Adeline, bastante ansiosa.
—¿Eh? No tenía idea de que había una norma así en el imperio, ¿de verdad tiene que embarazarse t