By Any
Me encanta estar en sus brazos, acurrucarme junto a él y sentir los latidos de su corazón.
Dormiría todas las noches a su lado.
Como días pasados, me despierta con besos en mi espalda y su miembro, duro, está apoyándose en mi trasero.
Hicimos el amor, con la misma vehemencia de siempre.
Me deja sin aire, nubla mis sentidos, es...mágico.
-Me debés una respuesta.
Dice de repente cuando estábamos desayunando.
Ya sabía a qué se refería. No se lo quería decir, las chicas me dijeron que no exp