By Any
El auto de Ludmila seguía allí, también la recepcionista, que me miraba con una sonrisa despectiva, que no me gustó para nada.
Me acordé que tenía la documentación y las llaves de todos los autos de mis tíos, a Ludmila también la considero mi tía.
-Tengo las cédulas de los autos de Ludmi y de Ivana y un manojo de llaves, de la empresa de las chicas y de varios autos que jamás usé.
Dije sacando todo de una especie de cartuchera de adentro de mi mochila.
-¿Cómo te dan a vos tantas llaves?