Demian Stuart
-Catalina, ¡Que rayos estás haciendo! ¿Quién demonios te dio esa cosa? –Digo, con una mezcla de sorpresa y miedo que se haga daño, jamás espere encontrar a mi mujer con semejante cosa entre sus manos.
Pero tenía una idea de la responsable de esto… Eliza.
-Demian, puedo…
-No, mi amor, ahora solo te pido que me entregues con cuidado esa arma, puedes hacerte daño. Por favor Catalina –Extiendo mi mano con cuidado hacia ella.
Ella, considera mis palabras mirando directamente a mi