Catalina Abrego
Al salir de ese bendito bufete, estaba hecha una completa furia. Quien se me pusiera enfrente pagaría las consecuencias de meterse con mi familia. Ese hombre no tiene una idea en lo que se está metiendo.
¡Aquí, hay una embarazada dispuesta a patearle su trasero!
-Catalina, mi amor ¡Por favor tranquilízate vamos a resolverlo! Te prometo que nadie tocara a tus padres. No voy a permitirlo.
-Demian, ese supuesto amigo tuyo no me agrada nada. Espero nunca lo invites a comer con n