Catalina Abrego
Aunque nuestra salida del hospital fue un poco accidentada por la aparición de los señores Sanders de la nada. Todo estaba bien.
¡Ahora todo está mejor gracias a Dios!
Mi padre según mencionó su médico pronto saldría del coma, solo debíamos que esperar que su cuerpo se estabilizara. Ya que después de una intervención de tantas horas era normal que todavía permaneciera inconsciente, eso sin contar los días anteriores de mucha tensión por la que todos tuvimos que pasar, en espe