Denn Stuart
Mariana lo había previsto. Mis padres no permitirían que volviéramos a casa una vez me dieron el alta, fuimos escoltados directamente a la mansión Stuart. Aunque me lo esperaba, una parte de mí aún tenía la absurda esperanza de que esta vez sería diferente.
Cuando mi madre entra en modo sobreprotectora… no hay discusión posible sin contar a mi padre.
—Aún sigue siendo bonita la habitación —comenta Mariana mientras acomoda las almohadas—. La que recordaba era la de un adolescente… es