Demian Stuart
El sonido de los disparos irrumpe en el parqueo como una explosión ensordecedora. Una ráfaga continua. Demasiado cerca.
Jonathan y su equipo reaccionan inmediatamente desenfundando sus armas mientras el ambiente se llena de tensión y gritos alarmados.
—¡Muévanse! —ordena uno de los hombres de seguridad a través del comunicador.
Mi corazón se detiene por un instante.
No.
No puede ser.
Catalina.
Sin esperar más comienzo a avanzar, pero Jonathan me sujeta del brazo antes de que pued