Mundo ficciónIniciar sesiónEl tacto sobre su suave mejilla, el hormigueo que recorría mi mano y de repente mi mente reproducía una escena como un recuerdo vivido.
Veía a Eider… caminaba con tranquilidad… de repente empezó a correr… en un segundo aparece en una pradera… el sol es bastante reluciente… la sonrisa de Eider…
Aparte mi mano y abrí mis ojos, mi pecho subía y bajaba como si hubiese aguantado la respiración.
— Dacia… —mire a Eider que me miraba preocupada.
Las emociones







