Capítulo 257
—¿Qué dijiste?

La mano de Carlos, que me sujetaba la barbilla, tembló repentinamente. No pudo controlar la fuerza y me la apretó con tal intensidad que me dolió:

—¿Qué dijiste? ¡Repite lo que acabas de decir!

Le di una bofetada para quitar su mano y sonreí suavemente:

—Te dije que te arrodilles y me pidas que regrese contigo, que me digas que me amas.

¡Ahora sí Carlos debería estar sorprendido!

Seguro pensaba que me había vuelto loca, que no entendía lo que estaba diciendo.

¿Pedirle a Car
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