Me levanto lentamente, deslizandome de un sueño en el que estoy volando momentaneamente y luego me zambullo en las próximas aguas azules. Frunso el ceño, mis dedos deslizan la maraña de pelo de la cara. Con un gruñido,levanto la cabeza de la almohada y abro los ojos, parpadeando contra el lavado impregnado de gris deslizándose a través de las cortinas.
Así, me acuerdo de dónde estoy.
Suspirando, me libero de mi sueño favorito.
Me quedo mirando el techo, estudiando las cuchillas agi