Ahora Imi está solo en uno de los mugrientos vagones de la Circle Line. Podría regresar de
inmediato a casa, pero decide, en cambio, bajarse en la estación de Embankment. Quiere correr
hacia el puente de Vauxhall. Quiere volver a ver la casa de Batman, y cuando por fin se la
encuentra delante, admira hechizado sus miles de ventanas encendidas flotando en el oscuridad
como luciérnagas. Detrás de una de esas ventanas tendrá pronto su casa.
El St George Wharf es realmente grandioso. Es sin duda un