Carolina volvió a la habitación, estaba enojada por no tener consigo aquella foto donde podía ver la placa de la motocicleta, y es que había dejado sus pertenencias en Catalia, al entrar vio a Richard durmiendo en la cama
—Oye, ¿Qué haces? —exclamó
Él se enderezó y la miró adormilado
—¿Qué quieres? Déjame dormir
—Claro, pero fuera de mi cama.
El hombre no le hizo caso y más se aferró a dormir
—Déjame en paz.
—¿Dónde crees que dormiré yo? —exclamó rabiosa
—Puedes dormir en el sofá o en e