El presentador, siendo profesional como es, evidentemente se interesó más por los escándalos de Elena. Apresurado me hizo más preguntas, y no tuve más remedio que contarle toda la historia: cómo Elena había buscado a otro hombre, pero me hizo quedar como la culpable, y cómo su hijo, Rodrigo, me golpeó de la peor manera hasta hacerme perder el bebé.
El chat en la transmisión en vivo se encendió de inmediato:
—¿Golpeó a su esposa hasta hacerla abortar? ¡Eso no lo haría ni un animal!
—Lo sabía,