Alondra consiguió un importante contrato para la publicidad de un banco. Yo hice de cajera para los fotos y los videos y los chicos que contratamos de modelos, simularon ser los clientes. También sumamos personas maduras. Todo salió a pedir de boca. Hicimos la locación en la sucursal más amplia, cómoda y elegante de la entidad financiera. -Su dinero se multiplica día a día-, fue la frase que dije coqueta, detrás de la ventanilla, con mis pelos desparramados sobre el elegante uniforme de aquella