Mundo de ficçãoIniciar sessãoDesconcertada y confusa, intento abrir los ojos lentamente. ¿Qué diantres ha pasado? Solo recuerdo que no me encontraba bien. Ahora me encuentro en la habitación, no estoy sola. En el sillón que está junto a la ventana se encuentra Vicenzo, con las manos apoyadas en las rodillas mirando el vacío.
Mirándolo así, parece innocuo y adorable hasta cierto punto. ¡Oh, vamos! No puedo haber pensado eso. Debería







