Mundo ficciónIniciar sesiónQuisiera tenerte para siempre entre mis brazos, Adrienna. Abro los ojos de sopetón, perdida. Sudada y jadeando miro a mi alrededor. Era su voz, yo amaba esas palabras. Me hacían sentir protegida, adorada. Me cubro el rostro y lloro enfadada y decepcionada. Era solo un sueño, y sin embargo, parecía tan real.
Durante un instante he creído que estaba de nuevo entre sus brazos. Lo más sorprendente es que me gustaba. Después de







