Lo que soy, parte 2.
-Me gusta que hagas eso -cuando se giro a verlo se quedo quieta- ¿tienes colmillos?
-¿Qué? -sintió miedo, había olvidado ocultarlos de nuevo, cerro la boca y negó con la cabeza- no tengo -volvió a sonreír con sus dientes de humano.
-Pensé que había visto unos colmillos -él beso su cuello-. Cada vez que me muerdes siento que todo mi cuerpo se quema y entumece, me gusta -sonrió con picardía.
-Yo también, pero debemos de hacerlo en una cama, casi te caes -mordió su mejilla.
-Tu me sostendrás si me