Emili sentía que su cabeza dolía, se aferró a las sábanas de la cama donde ahora estaba, mientras el palpitar entre sus piernas se hacía cada vez más intenso y pensó en falcón, gritó su nombre dentro de su mente tan fuerte que incluso le pareció escuchar su propia voz. La mujer lloró desesperada, deseaba que él le abrazara, le acariciara, le hiciera el amor como aquella noche del lago.
La joven deseaba tanto tener a su alfa de vuelta entre sus brazos que solo podía pensar en lo difícil que serí