Mundo ficciónIniciar sesiónLeonardo permanecía sentado en su despacho, con la mirada perdida en la vasta extensión de la ciudad que se desplegaba frente a los ventanales. Desde lo alto, las luces parpadeaban como pequeños fuegos fatuos, invitando a la reflexión, pero esta noche, su mente estaba en un caos que ni siquiera la vista podía apaciguar. Sentía como si todo a su alrededor se estuviera desmoronando, y la causa de aquel colapso era la persona con la que, en teoría







