Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Mamá! —el gritó enfadado de Mia, y como volvía a llamarme me hacía entender que no logró llegar a la parte no protectora de su padre como ella lo esperaba—. ¡Mamá!
Me adentro a la casa buscando a la propietaria de esa voz que me recuerda mucho a la de mi mejor amiga, y madrina de mis hijos.
Mia apenas me visualizó al mismo tiempo que yo lo hice, camino a pasos apresurados hacia a mí, cruz&aac







