Cuando Esther hacia el lugar donde estaba sentada con Esteban, cruzo sus brazos para manifestar la incomoda que le daba este hombre, porque lo único que quería hacer era escaparse de ahí para contarle a su novio lo que había averiguado.
—¿Dime, entonces, porque estoy aquí?—le pregunto ella de manera directa, a diferencia de Esteban, que estaba viendo el menú del sitio para comer algo.
Sin embargo, no le respondió nada por el momento porque quería llevar las cosas con calma.
—Tranquila, muj