Pensé que ya no tenía ninguna conexión con Alejandro, y que seguir espiando su vida privada sería descortés. Así que me alejé con desgana.
Volví al lado de Isabel. Al fin y al cabo, ella era todo lo que siempre quise proteger.
Sin embargo, unos días después, Alejandro dijo que quería llevarse a Isabel. Debí imaginarlo, conociendo su personalidad, ¿cómo iba a permitir que su hija creciera lejos de él?
Pero tenía miedo. Temía que Sofía no la tratara bien. Además, había leído en internet que los pa