La otra sorpresa... y otra más
Bridgette no sintió dolor sino por el contrario una sensación de placer indescriptible que hizo que le subiera como un fuego por todo el cuerpo que la comenzaba a consumir lentamente de placer, las sensaciones se transmitían a su zona vaginal haciendo que sintiera un placer que no había experimentado nunca antes.
Una vez que la sensación de calor y de llenura hubo disminuído se atrevió a descender un poco más, el duro miembro de Steve fue abriéndose paso entre las casi vírgenes paredes de su in